Y cómo desbloquearlo de forma segura y amorosa
Los bloqueos en el canal intuitivo son más comunes de lo que parece. No indican falta de capacidad ni un “retroceso espiritual”, sino un ajuste interno necesario. Cuando el canal se bloquea, suele ser una señal de que tu energía necesita descanso, claridad o una nueva forma de sostener lo que estás viviendo. Comprender este proceso te permite desbloquearlo sin presión y con mayor confianza.
Uno de los motivos más habituales es el exceso de mente. Cuando hay ruido mental, análisis constante o preocupación, el canal se vuelve confuso. La intuición necesita espacio; la mente saturada lo ocupa todo. Unos minutos de respiración consciente pueden ayudar a suavizar este bloqueo.
Otro motivo es la sobrecarga emocional. Si estás atravesando cambios intensos, estrés o duelos internos, tu canal puede cerrarse temporalmente para protegerte. No es un fallo: es autorregulación. Darte tiempo, descansar y atender tus emociones suele reabrir el flujo.
La falta de límites energéticos también influye. Cuando absorbes demasiado del entorno, tu canal pierde claridad. Aprender a reconocer lo que es tuyo y lo que no lo es devuelve equilibrio a tu sensibilidad.
Para desbloquear el canal, prioriza la calma. Respira, vuelve al cuerpo, formula una intención amorosa y evita forzar la conexión. La intuición no responde a la presión; responde a la presencia.
Un bloqueo no es un cierre definitivo. Es un recordatorio de que necesitas volver a ti. Cuando escuchas ese mensaje con respeto, el canal se reabre con más autenticidad, fuerza y claridad.
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