Claves sencillas para abrir tu canal con calma y seguridad
Preparar tu energía antes de una sesión espiritual —ya sea canalización, Registros Akáshicos, meditación profunda o un proceso terapéutico— es fundamental para que la experiencia sea clara, honesta y segura. No se trata de rituales complejos, sino de crear un estado interno que favorezca la conexión y reduzca el ruido mental.
La preparación comienza por la presencia. Dedica unos minutos antes de la sesión para respirar de forma consciente. La respiración lenta regula el sistema nervioso y permite que tu percepción se abra sin tensión. Cuando el cuerpo se calma, el canal se vuelve más receptivo.
También es importante establecer una intención clara. Una frase sencilla como “me abro a recibir guía desde el amor y la verdad” genera un marco de seguridad interna. La intención no controla la experiencia, pero sí orienta tu energía hacia la apertura adecuada.
Otro paso clave es revisar tu estado emocional. Si llegas saturada, acelerada o con expectativas rígidas, el canal puede nublarse. Realizar una breve pausa, beber agua o escribir lo que sientes te ayuda a liberar carga y entrar con mayor claridad.
El espacio físico también influye. Un entorno tranquilo, con buena luz y sin interrupciones, sostiene mejor el proceso. No necesitas objetos especiales: basta con un ambiente ordenado que te transmita estabilidad.
Preparar tu energía es preparar tu presencia. Cuando llegas a una sesión desde la calma, la intención y el cuidado, la guía llega con más fluidez y la experiencia se vuelve más profunda, reveladora y amorosa.
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